¿Existe Dios?

¿Existe Dios?

Por Dr. Díaz-Pabón

Las Escrituras no intentan demostrar la existencia de Dios. Es un hecho aceptado y fundamental para explicar todo lo demás. En el primer libro de la Biblia Dios es presentado como el creador de todo. La creación testifica la existencia de Dios. Como un huevo da testimonio de la gallina y una pintura del pintor, la escultura del escultor, la obra del autor, la creación da testimonio del creador. La Mona Lisa de Da Vinci, El David de Miguel Ángel y yo de Dios.

¿Cómo explicamos el origen del universo que percibimos? Podemos responder: Siempre fue, o decir: Por sí mismo llegó a ser, o Dios es el creador. Ninguna de las tres ha podido ser comprobada científicamente. De modo que en todos los casos se requiere fe para afirmarlo. ¿Qué es más razonable? Creer en un ser con voluntad e inteligencia capaz de amar y crear, o en una masa sin origen, o en la auto-creación del ser. La ley de probabilidades establece que sería más probable que al pasar un tornado por una ferretería deje construida una casa con los materiales que lance al aire de forma espontánea que dar origen a este complejo universo sin una mente diseñadora tras cada detalle. En una palabra, se necesita más fe para ser ateo que para ser cristiano.

La cultura es cultura porque antes fue culto. Es decir que cada sociedad se forma buscando a quien adorar. Es la idea de Dios lo que nos une como seres humanos. El hombre no es simplemente un animal capaz de razonar. Somos capaces de adorar. Los seres humanos no solo tienen conciencia de su existencia sino conciencia espiritual, por cuanto Dios puso eternidad en su corazón. Eclesiastés 3:11 dice: “Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.”Los años me han enseñado que no hay ateos, solo enemigos de Dios que en su frustración e impotencia atacan a quien no pueden dominar.

Lo mayor comprende a lo menor. Cómo pretende la mente del hombre comprender

la omnisapiente mente divina. ¡Imposible! El ateísmo es absurdo. No entender las matemáticas no dice que son falsas, dice que soy finito. No presenciar un hecho o no participar de una experiencia, no la niega sólo confirma nuestros límites.

Tal vez el gran error ha sido intentar conocer al Dios de amor mediante la mente. Abra su corazón y utilice el recurso de la fe. Él no tardará en mostrársele porque a los que a Él vienen, no los echa fuera sino que los recibe como a hijos y les hace conocer sabiduría. 

http://jesusesnoticia.webnode.es/